|
|
 |

Arte Oriental | Homenaje a Borges | Manuel del Cabral | La Danza Española | Federico García Lorca | García Márquez | Gabriel García Márquez | Paúl J. Getty | Alberto Gironella | Pedro Grieco | Oswaldo Guayasamín | Eugène Ionesco | El Libro Tibetano de los Muertos | ¿De dónde son los cantantes? | Morris West | Vida Musical en Santo Domingo | Olga Orozco | Poetas anteriores a 1950 | Jesús Soto | Christian Camerlynck | Théodore Chassériau | Un Projecte D'Art
Muere el pintor Alberto Gironella
70 años contaba el pintor Alberto Gironella, uno de los artistas mexicanos
contemporáneos más importantes, fue comunicada ayer a los medios de
comunicación por su familia, después de cumplir su última voluntad de ser
cremado en una ceremonia totalmente privada en México DF.
El artista vivía recluído desde hace años en su casa del Valle Bravo,
aquejado de una grave enfermedad. Gironella perteneció al grupo de pintores
que se rebeló contra las imposiciones estéticas de los muralistas de su país
y optó por un lenguaje personal cercano al surrealismo.
Corpulento y apasionado, capaz de defender sus ideas con contundencia y también
con hábil saber, amante incondicional del arte y la literatura, Alberto
Gironella mantuvo una estrecha relación con España, donde expuso en varias
ocasiones y donde encontró muchos de los grandes motivos y estímulos para su
trabajo. Los toros, Cervantes, el barroco español y Goya se cuelan en gran
parte de su obra, donde también están presentes el pasado intenso de su país,
la riqueza de sus culturas y una visión crítica de la realidad heredada, según
él, del caudillo revolucionario Emiliano Zapata. Todo ello expresado con un
vocabulario plástico plagado de metáforas sugerentes e imaginativas.
Nacido en México en 1929, de madre yucateca y padre catalán -un republicano
exiliado en México-, Gironella perteneció a la generación de artistas que
durante los años cincuenta y sesenta tuvieron que librarse de la pesada y
grandilocuente herencia del muralismo de Siqueiros, Orozco y Rivera.
Rebelión contrarevolución
Junto a otros artistas de su generación encabezan una rebelión estética,
apoyados en la plataforma de la galería Prisse, creada en 1952. Acusados por
Siqueiros de ''agitadores trotskistas'', salieron adelante pese a las fuertes
críticas y dificultades de una política proteccionista del Gobierno hacia lo
que consideraba sus pintores oficiales. Junto a Gironella, estuvieron José
Luis Cuevas, Pedro Coronel, Vicente Rojo y Manuel Felguérez, entre otros. No
hubo imposiciones ni reglas, cada uno buscó un camino individual.
El de Gironella tuvo pronto un inesperado defensor. Cuando André Breton vio
la primera exposición individual del mexicano en París, en 1961, exclamó
entusiasmado: ''Es magnífico! Es la demostración de que el surrealismo no ha
muerto!''.
Un par de años antes había ganado el primer premio de la Unión Mediterránea
de Arte durante la I Bienal de Jóvenes en la capital francesa.
El mundo de Gironella era un abigarrado universo fantástico donde cabían
todo tipo de objetos y de imágenes en composiciones que iban desde la
escatología al delirio. Aficionado al collage, tenía el ojo entrenado en
descubrir objetos y reunirlos. Entre sus creaciones particulares figuraban,
por ejemplo, los sobres negros que eran, en efecto, sobres negros con sellos
cuidadosamente elegidos, una etiqueta con el nombre del destinatario y un
contenido imprevisible de imágenes y recortes.
Más allá: incursiones y muestras
''Soy un escritor frustrado'', afirmó en una ocasión, y no había dudas
al respecto. Para muchos su obra rezuma el hálito de Valle Inclán, Gómez de
la Serna, Cervantes y Quevedo.
Tuvo una estrecha relación con Octavio Paz, a quien parecía unir una
trayectoria paralela. El Nobel mexicano consideraba a Gironella, junto a
Francisco Toledo, uno de los dos mejores pintores mexicanos.
Expuso con frecuencia en España, donde residió durante algún tiempo. En
1977 presentó ''La vuelta del indiano'', una muestra donde interpretaba ''El
sueño del caballero'' de Antonio de Pereda en una visión superpuesta del
amor y la muerte, encarnada en la figura de la india Malinche, ángel-mujer y
amante de Hernán Cortés. Las salas de la Biblioteca Nacional de Madrid
acogieron una antología de su obra. Fueron frecuentes también las
ilustraciones que hizo para diversos libros, como Terra Nostra, de Carlos
Fuentes, una edición de textos de Bergamín titulada ''México mágico y
prodigioso'' y, del mismo autor, ''La música callada del toreo''.
Un Ilustrador ilustrado
Gironella, el que fundó Clavileno y Segrel. El que comenzó una novela inédita
''Tiburcio Esquila''. Aquel litógrafo de ''Terra Nostra'' (Carlos Fuentes).
El mismo que construyó ese retablo Luis Buñuel. Pintor del retrato Diego Velásquez
en el 1959. 7 años antes ya había abierto la galería de Prisse junto a
Hector Xavie y Vlady.
Todo creador es múltiple, así Gironella formó parte de un movimiento
integrado por artistas (de la pluma y la plástica) que se oponían al control
hegémonico de la escuela mexicana. rechazaban la idea delarte como propaganda
política y la representación de temas indigenístas o nacionalistas como
posibilidad en el arte.
Aunque la confrontación para un arte no ideológico adquirió fuerza en los años
70. Es este grupo durante la década del 50 quienes ponen paralizan por
primera vez la temática históricam, realista, social y política dentro de
la composición de cada obra.
Es quizás por esta razón que Bretón nombra a Gironella como surrealista.
Esta nueva generación integrada además por nombres como Lilia Carrillo,
Cuevas, Echevarría, Felguerez, García Ponce, Rojo y Vladytomaban como punto
de partida el interior y el mundo subjetivo.
Para la generación de la ruptura, Gironella en sus pinturas representa a
Emiliano Zapata como la pureza de la revolución, y no la revolución que la
potencia política dió vuelta en una imagen abstracta para sostener sus
discursos.
Despúes Zapata es tomado para la serie ''El entierro de Zapata y de otros
entierros''. Estas pinturas colgadas en el pasillo nacional del Palacio de
Bellas Artes de México y vienen alrededor de la pintura del Greco ''El
entierro de la cuenta de Orgaz''.
De las 20 Variaciones del tema que realizara el pintor mexicano en la década
del 70 lo más impactante es la metamorfosis de la leyenda de la muerte del
guerrillero Zapata. Esta leyenda emerge de los campesinos quienes aseguraban
que el caudillo no había muerto y, que de hecho, era visto montado en su
caballo entre las plantaciones del bastón. El obheto expuesto fue montado en
diversas esquinas como los altares dentro de la iglesia.
Gironella desenmascara la historia oficial a través de imágenes y de
objetos. Entrega hechos a la historia que, hasta ese momento, se había
contado.
Recreo la verdad uniendo conocimientos filtrados colocando de cierta manera
fotos, palamas, sacos de azúcar, oleo, papel fotográfico, tela, madera, en
fin que si se sabe lo que se cuenta entonces la creación es valedera.
En paz descanse Alberto Gironella
Una de las últimas exposiciones de Aberto Gironella, ''Pelo y pluma'' , se
exhibió hace dos años en Zacatecas, en el marco del I Congreso de la Lengua
Española. El artista expuso también en Estados Unidos, Francia, Japón,
Brasil, Argentina e Italia.
Artículo Publicado originalmente en el Listín
Diario
Falleció en México el 2 de agosto
de 1999
Arte Oriental | Homenaje a Borges | Manuel del Cabral | La Danza Española | Federico García Lorca | García Márquez | Gabriel García Márquez | Paúl J. Getty | Alberto Gironella | Pedro Grieco | Oswaldo Guayasamín | Eugène Ionesco | El Libro Tibetano de los Muertos | ¿De dónde son los cantantes? | Morris West | Vida Musical en Santo Domingo | Olga Orozco | Poetas anteriores a 1950 | Jesús Soto | Christian Camerlynck | Théodore Chassériau | Un Projecte D'Art

|
 |
|