Yo atino con tu semblante,
procuro tus ojos,
tu rostro, tu pelo
todo tu paisaje.
Yo soy por tu cuerpo un caminante
que toma tu alegría contenida y
busca en tu cuerpo colinas o
firmamentos de ternuras que sean
mi turbulencia,
mi imagen devuelta
en tu risa de niña todavía; porque
amo tu boca y tu edad,
la señal de tu corazón.
Amo tu breve presencia,
amo tu rosa y tu ansia,
y pretendo el diminuto nido
de tu piel
tu aliento
tu noche más hermosa
tu día radiante.
Yo atino con tu nombre
con tu señal precisa
y llevo en mi mochila de cantor
tu paisaje
tu semblante
toda tú
sin saberlo
en mí.
Tony Raful
Poemas Escogidos