También los edificios han modificado sus colores,
la polución los atrapa como araña,
los cables del tendido eléctrico,
del teléfono y del telecable
han intervenido la libertad de los espacios,
grandes reflectores ocupan córneas
en la ciudad crecida frente a las aguas.
Un día retornaremos a sus recodos
como viajeros de un memorial de botijas y besos,
tocaremos sus ruinas
donde se apostan los años más puros
y canjearemos sus adoquines
los palacios de vientos
donde ella ocupó tronos
sitiales conquistados para su señorío de emociones.
Oh, mi chichigua de colores encarnada,
mi gangorra,
su cola de trapo con una cuchilla
para pelear con las otras,
allá
en los limpios espacios del cielo.
Tony Raful
Poemas Escogidos