I
Cada año regresan con sus largas antenas
y abundando en sí mismas prolongan un poco la primavera;
llevan trozos de una ausencia negrísima
y profundizan en frondas donde la mariposa no llega.
Las miramos creerse dueñas del universo;
filosofan a veces, mirándose, como enemigas
pero en cuanto cae la lluvia huyen,
mienten de cueva en cueva; y la medium Florinda las bendice.
Cubren los agujeros, y se emboban, esperando la vida.
Veníamos del pueblo y las vimos:
habían alzado una torre de sueños y se decían plañideras.
Quedamos conversándolas, como una miga de pan,
pero dijeron que se habían apropiado de la tierra
y que nunca los aeropuertos se abrirían.
Yo les quise llorar, pero obra muerta. Solían.
Eran de tesitura transparente, pero viva.
Material que él nos daba para un nuevo universo.
Cada año regresan y abundan en sí mismas. Yo las oigo.
En las empalizadas de mi barrio se posan,
esperan como putas, porque desean hablar con quien sea.
II
No debería purgarse, pero lo hace.
Viene de un universo de purgantes y por eso lo hace.
Le he dicho deja eso, pon tu cuerpo más allá de tus labios,
pero criando borraja, hojas de sen y aromo, induda.
Es que, no debería purgarse. Tiene orden de crear.
Hace tiempo que es viento y transparencia.
No es de materia prima ni respira y tiene que crear.
Y sin embargo crece su sombra de sí mismo.
Ojalá te convenzas,
no eres siquiera brinzna, ni otra cosa.
Le siguen los cabellos de la noche
cuando se agacha en medio de la selva.
Trae una orden absurda.
III
Me levanté por un vaso de agua
y le vi en la ventana.
Quise entonces beber, pero no habría.
Tiempo fuera el que fue.
Materia amada la noche me retiró su frente.
Sí, le vi en la ventana, con su voz de psiquiatra.
Es que la puerta tiene mil cerrojos, la dije.
Y ella envuelta en papel de regalos, brillando, se declaró Crisaura.
No tendríamos que ser amantes para vernos.
Igual la vida vuelve loco, ya lo sabes.
IV
El universo se fabrica por encargo.
No es sólo uno, sino que vario, se muestra
y es vendido de puerta en puerta
donde sería aceptado si hubiese fondos
para comprar el pan antes de espiga.
Te han dicho que deberías traerlo rodando
por la acera; los bobos lo verían sin saber
que el universo está debajo de ellos, en donde patalean
creyendo que es muy grande; no es así.
A las tres de la tarde Piñeyro baila un son
música de las esferas, y Pitágoras baila con soletas
la menopausia de toda lógica. La madre de José le busca
afanosa, como quien busca un alquiler de nube, y él roncando.
Crisaura se vislumbra.
V
No le pidas a Borges material para la poesía.
Oh, él no nos admira. Déjalo quieto en su dedal
y en sus hilachas. Creando este universo pienso en las postalitas.
En el camello,
en la medusa Crisaura,
en el maco-pen-pen, y en los oráculos.
La sobriedad de los insectos es casi siempre espectral.
Una notoria luna en La Salada canta gallos de noche.
El merengue se llena de microbios y crecen los catarros.
Y éste con su chancleta fementida y a ritmo de tambora
mordisqueando el presente. No sabía.
Y es que si llueve, anís confite escupes. Es así. No existe nada. Sólo
Villa Francisca en esta foto de Arístides Incháustegui.
Crear un universo es si lo sientes; es si antes lo meditas.
Vienen -quién osará engañarte- con las monedas breves
y tomas barro de un rincón de la casa e inventas a Crisaura,
y has de darle varón desde ti mismo.
VI
Doctor, me asilo en mi propio caramba. Es una pena.
Dentro de mi caramba, doctor, doy vueltas y revueltas
creando cajetillas de cigarro encorvado. Fumo, sí.
Dejad a Camaleón con su universo; es un encargo.
Él trabaja de siglo a siglo con su arboleda, con su río,
con la risa impotente de Crisaura, una mujer de azogue.
Doctor, necesito deshacer el carajo, ir hacia un matarile
con Fefita. Pero Crisaura a veces se encela, quiere hombre.
La inventaron de mí, ella es mi adana. Y tengo que inventarla.
VII
De las frutas japonesas comidas por Crisaura
sólo ha gustado aquellas sin cáscara posible.
Pellejo alejado; sensación de dientes macerando,
publicidad de pujos; crujido de una sociedad alerta
y un universo creciendo, encargado desde antes
y flotando en las noches.
Después de tanto amar, llegó Crisaura, creada, sin macho
posible, puesto que ella nació en Villa Francisca de mi mano, Crisaura.
El cuartel de bomberos sonó a fuego
y era una respuesta a toda creación, posible ardiente eternidad. Cuándo estará lista
la creación, me preguntabas,
yo sinembargo te habría dicho mañana, pero no.
Ahora vienes por la noche, exigiendo pareja. Estás loca.
No soy Dios, Crisaura, comencé a construirte y ya me canso.
Me duele el colmillar de amenazarte. No soy Dios, no puedo.
Me encargaron tenerte por un tiempo en las manos,
para verte crecer, odio esperar, no puedo hacer más nada.
VIII
Otro vino de ayer haciéndome exigencias. Estás en el armario
y de allí no saldrás. Te preñaría, Crisaura, para que otra humanidad viviese de nosotros, naciese de nosotros.
He buscado entre los galleros de Paya alguno con bigote,
y dispuesto a casarse con negra fabricada de lodotransparente. "Fotos no valen",
me han dicho, tocando
luego el himno nacional.
He hecho lo posible, Crisaura, por darte buen marido.
El muñeco que hice hace unos días me salió idiota. No he de engañarte. Y cada vez que viene Jehová a preguntar que
cómo van las cosas, me hago el muy pendejo,
pues en la apuesta
de crear universos él lleva las de ganar.
Santo Domingo, año sacro de 1994