No todo sin embargo, es ciudad, justamente ciudad en el texto.
Lupo Hernández Rueda
sorprende con un largo poema inédito que evoca las devastaciones de Osorio y que es la historia de toda la isla, de todos sus dolores, de todos los dolores, de toda su andadura de penas, todas sus fraguas de esperanza, de todas sus soledades y martirios:
Los dictadores pasan cabalgando
sobre el lomo de muertes colectivas
Y en esa descripción poética de la devastada realidad histórica - de La Tortuga al Masacre - aparecerá "el Ozama por la baranda" y la ciudad como un destello mostrará su cegante realidad. Pero no es la historia de la ciudad la que se cuenta, es la cadena, es la historia de toda la isla y sus contornos de cadenas y milagros.
Marcio Veloz Maggiolo, el novelista, regresa al poema que siempre le crece en cada verso, para ofrecer otro trabajo inédito en este libro. "El Universo por Encargo" matiza el objetivo fundamental de la publicación. Este otro largo poema, hace la historia del pedazo fundamental de ciudad que Marcio conoce y desbroza en múltiples episodios en narraciones conocidas y por conocerse. Esa Villa Francisca de Carisaura Y Papío Bodden que es protohistoria de villanos - de Villa -, de recuerdos vivos, de insólita materia prima par la forja de un universo transparente, creado, colmado de ambivalencias impresionantes y de un tiempo fabricado por la alquimia del recuerdo y "la menopausia de toda lógica".
Y es que si llueve, anís confite escupes. Es así. No existe nada,
Sólo
Villa Francisca en esta foto de Arístides Incháustegui.
Crear un Universo es si lo sientes; es si antes lo meditas
Villa Francisca es ciertamente una parte de la ciudad, la más nombrable, acaso la ciudad toda en un universo real e inventado por el poeta.
De
Tony Raful
se recogen varios textos conocidos y otros nuevos. Raful es un poeta pegado a la ciudad en sus formas y en sus fondos. La conoce, la vive, la recoge, la suplanta, la hace crecer y descrecer en sus desvelos y en sus horizontes.
Aquí está la ciudad del amor creado crecido en muchas que se conocieron sobre los caminos de una ciudad múltiple, la ciudad de la avenida Duarte, la ciudad donde vuelan las chichiguas de cuaresma, la ciudad "condera", la ciudad del malecón con obelisco de Bidó, la ciudad de sol y de intimidad y de
ternuras y de sueños, la ciudad de la heredad histórica y la ciudad nueva, la ciudad a ser fundada "sobre el ala de una paloma".
Raful es un verdadero poeta citadino, nadie más que él para estar en esta selección porque, entre todos, él es quien coloca mejor la ciudad entre sus intereses primeros y fundamentales.
Tomás Castro concluye esta selección con nuevos poemas que recoge bajo el título de "El amor y el estrés". Se mezclan los poemas que, en su estilo, forjaron una cosecha reconocida, y poemas donde brota la ciudad como un espanto o como un esplendor. Ahí está la calle El Conde, esa:
mano inmensa
estirándose
de la palo hincado
al dedo frío
de la estatua de colón
Y está la ciudad de las muchachas que se asoman a los balcones o que caminan por sus calles o por las calles de ensueño innombrable y que son parte primerísima de las cuitas del poeta, de sus andanzas de varón y de sus pasos de tiempo y otredad.
El Libro se enriquece y convierte casi en una pieza de colección con los hermosos grabados de
Dionisio Blanco, que retratan la ciudad por su contornos diversos y ensoñadores.
Y él pinta con su plumilla precisa, arropada por claroscuros vivificantes y por la niebla de ensoñación y belleza que sus trazos describen y patentizan. No hay dudas que de la portada a las ilustraciones, la presencia de Dionisio Blanco concede a este
volumen un carácter especial, signado por versos que hablan de la ciudad, de la isla, de sus personajes, de sus muchachas y de su tiempo histórico; y por los dibujos de una sensación personal, propia, y de un paisaje languidece para dar paso a los nuevos intereses de la modernidad, al espanto de una nueva era.