Con líneas ausentes de ternura
te llega esta carta
alicia
aquí en santo domingo
he perdido
la alegría
de un solo golpe
no hay
payaso que me devuelva
un poco de risa
todavía te recuerdo
con tus ojos de dieciocho años
eternizados
en la foto dos
por dos
que me enviaste
entre la postal de las pirámides
sin que lo quieran mis manos
estas letras sostienen
el acento de lo triste
no sé
cómo sin herirte
decir las palabras
que no te quiebren
la alegría
tu país
siempre de niño me atrajo
sus negativos y sus positivos
los supe sopesar en tus cartas
y
en cambio tus sueños de tinta azul
nunca desmenucé más allá del punto final
méxico no es el país de las maravillas
ni alicia tú
la mujer de mi vida.